Cuando hablamos de Final Fantasy, no estamos hablando de una simple saga de videojuegos, sino de una historia que comenzó hace ya casi 40 años, que se dice pronto. Y para celebrar un aniversario tan especial, Square Enix nos trae Final Fantasy Resonance, una propuesta que busca recuperar algunos de los elementos más clásicos de la franquicia sin renunciar a esa modernidad que tantos jugadores esperan hoy en día. Una combinación que, sobre el papel, resulta de lo más interesante.
El juego toma como punto de partida el primer arco argumental de FINAL FANTASY BRAVE EXVIUS, un RPG para móviles que se lanzó en Japón en 2015 y llegó a Occidente en 2016. Pero tranquilos, porque no estamos ante un simple port del título original, sino ante una experiencia completamente nueva que busca ofrecernos una historia interesante y hacer las delicias de los más nostálgicos. Además, estamos ante el primer título de la saga principal que apuesta por el estilo gráfico HD-2D, una combinación de personajes pixelados con escenarios tridimensionales, iluminación y efectos visuales actuales que busca mantener ese encanto clásico sin renunciar a las posibilidades técnicas de hoy en día.
El juego está disponible desde el pasado 22 de octubre para Nintendo Switch 2, Nintendo Switch, PlayStation 5, Xbox Series X/S y PC. Además, los amantes del formato físico también pueden hacerse con su copia para consolas Nintendo Switch y PlayStation 5. En cuanto a los idiomas, contamos con textos traducidos al español y voces tanto en inglés como en japonés, para que cada jugador pueda disfrutar de la aventura como prefiera.
IMPORTANTE: Utilizamos capturas de las primeras horas de juego para evitar, en la medida de lo posible, cualquier spoiler.
Historia
La historia comienza mostrándonos la leyenda de los cristales, unos objetos mágicos que protegen el mundo y permiten que sus habitantes vivan en paz. Uno de los reinos que disfruta de esa prosperidad es Grandshelt, donde viven Rain y Lasswell, dos caballeros que son amigos desde la infancia. Sin embargo, todo cambia cuando Rain, comandante de un escuadrón de aeronaves, recibe la orden de investigar el santuario del Cristal de la Tierra, cuya barrera protectora ha comenzado a debilitarse.
Al llegar al interior del santuario, Rain y Lasswell se encuentran con un misterioso hombre vestido con una armadura negra. Ambos intentan hacerle frente, pero la diferencia de poder es enorme y terminan derrotados. Ante sus ojos, el desconocido destruye el Cristal de la Tierra, dejando al reino sin su protección. Los dos caballeros consiguen sobrevivir, aunque su aeronave queda destrozada y sus compañeros desaparecen en medio del desastre.
Cuando Rain y Lasswell regresan a Grandshelt, descubren que el reino también está siendo atacado por aquel guerrero, conocido como Veritas el Tenebroso. Lo que comenzó como una misión para investigar un santuario acaba convirtiéndose en una lucha por evitar que la amenaza se extienda. Con el Cristal de la Tierra destruido, ambos tendrán que averiguar quién se esconde tras estos acontecimientos y qué pretende conseguir.

Jugabilidad
En esta nueva aventura se apuesta por una fórmula más clásica, muy cercana a los juegos de rol japoneses de hace años o, para ser más concretos, a la esencia de los primeros Final Fantasy. Lejos de seguir la tendencia de las entregas más recientes de la saga, recupera ese estilo tradicional que muchos jugadores asocian con la época dorada de los JRPG, tanto por su planteamiento como por la forma de presentar la aventura.
Exploración
Volvemos a encontrarnos con un mapamundi, o mapa del mundo, como lo queráis llamar. En él veremos distintos asentamientos y zonas a las que podremos acceder para explorar cuando nos acerquemos lo suficiente. También encontraremos puntos luminosos que nos permitirán recoger recursos y, cómo no, enemigos. Eso sí, esta vez no los veremos directamente por el mapa, ya que volvemos a tener encuentros aleatorios. Aun así, podremos hacernos una idea de cuándo estamos a punto de encontrarnos con alguno, porque el radar del minimapa se volverá rojo justo antes de que aparezca un enemigo.
Conforme avancemos en la historia, iremos desbloqueando nuevas zonas y también distintas formas de desplazarnos más rápido, ya sea a lomos de un chocobo o utilizando nuestra propia aeronave. Los asentamientos suelen tener un tamaño mediano o grande, por lo que podremos explorarlos libremente para cotillear un poco, hablar con distintos personajes, completar misiones y, por supuesto, visitar las tiendas para mejorar nuestro equipamiento y reponer objetos que nos vendrán bien en las próximas batallas.
En cuanto a las mazmorras, su tamaño varía según la localización y suelen estar divididas en varios escenarios. En estas zonas podremos buscar cofres ocultos y enfrentarnos a los enemigos que irán apareciendo a medida que avancemos. Como te comentábamos antes, el minimapa nos permite hacernos una idea de cuándo estamos a punto de tener un encuentro aleatorio, algo que viene bastante bien si necesitamos curar a nuestros personajes antes de entrar en combate.
Cuando estemos explorando una mazmorra, encontraremos portales que, además de permitirnos guardar la partida, nos darán la opción de teletransportarnos a la entrada o descansar utilizando carpas. Estas últimas son objetos que podemos comprar y que nos permiten recuperar a nuestros personajes, algo bastante útil si queremos ahorrar otros objetos que nos pueden venir mejor durante los combates.


Sistema de combate clásico
Entrando ya de lleno en el sistema de combate, los más veteranos reconocerán enseguida que volvemos a los clásicos enfrentamientos por turnos. En pantalla podremos ver una línea de tiempo que nos indica el orden en el que actuarán tanto nuestros personajes como los enemigos, algo que nos vendrá muy bien para decidir cómo afrontar cada combate. Al final, todo consiste en pensar bien nuestros movimientos y saber aprovechar las debilidades de los enemigos para salir victoriosos.
También contamos con una barra especial que nos permite realizar un estallido de límite, un ataque especial que puede cambiar el rumbo de la batalla si las cosas se ponen feas. Es una opción bastante interesante para esos momentos en los que estamos contra las cuerdas y necesitamos darle la vuelta a la situación. Por otro lado, tenemos la mecánica de las visiones, mediante la cual iremos desbloqueando personajes a medida que avancemos en la historia y completemos determinadas misiones. Si sois fans de la franquicia, seguro que reconoceréis a más de uno, y podremos aprovechar sus habilidades equipándonos con la visión correspondiente.
Aprovechar las debilidades de los enemigos es realmente importante, ya que al golpearlos con los ataques adecuados iremos reduciendo una barra que, al agotarse, los dejará aturdidos. Esto no solo hará que pierdan su turno, sino que también nos permitirá aprovechar ese momento para infligirles una buena cantidad de daño. Además, el personaje que consiga aturdir al enemigo recibirá una ronda extra, por lo que podrá volver a atacar y sacar todavía más partido a esa situación.
Si conseguimos aturdir a todos los enemigos, entraremos en el modo ventaja, que nos concederá un turno adicional para todos nuestros personajes. Además, podremos activar la resonancia para desencadenar un poderoso ataque con nuestras visiones, conocido como ataque de visión. Esta mecánica recuerda al estallido de límite, aunque tienes que tener en cuenta que los efectos variarán dependiendo de la visión que elijamos utilizar.
Más allá de estas mecánicas, también contamos con las opciones habituales de atacar, defendernos, utilizar objetos y recurrir a la magia. Como es habitual en este tipo de juegos, cada personaje tiene una barra de vida y otra de PM, que necesitaremos para utilizar sus habilidades y hechizos. Pero también tenemos otra posibilidad que seguro que os resulta familiar, la de invocar a los espers, unas criaturas míticas que acudirán en nuestra ayuda y nos proporcionarán un apoyo extra durante varios turnos.


Progresión y mejora de los personajes
El sistema de progresión también sigue una fórmula tradicional. Iremos subiendo de nivel a medida que consigamos suficiente experiencia en combate, y cada subida mejorará los atributos de nuestros personajes y desbloquear nuevas habilidades. Estos también podrán aumentar sus estadísticas gracias al equipamiento, por lo que conseguir armas y piezas de equipo mejores nos vendrá muy bien para afrontar los desafíos que nos esperan. Por otro lado, las visiones cuentan con su propio sistema de progresión, ya que irán acumulando PD cada vez que combatamos con ellas equipadas. De esta forma, podremos desbloquear nuevas habilidades vinculadas a las visiones y sacarles un mayor partido en combate.
Por eso, os recomendamos conseguir todas las visiones posibles y mejorarlas para tener más opciones a la hora de preparar a nuestros personajes. Saber combinar unas con otros puede marcar la diferencia, ya que nos permiten crear buenas builds y aprovechar mejor las habilidades de cada uno. Si aprendemos a sacarle partido a todo lo que ofrece el sistema, podremos disfrutar de combates espectaculares y afrontar los enfrentamientos con muchas más posibilidades.
Cada uno de los personajes, tanto los aliados como las visiones, cuenta con un rol específico que determina su función en combate. En total, tenemos seis roles diferentes. El castigador es la clase especializada en hacer daño, el sanador se centra en curar al grupo, el protector destaca por sus capacidades defensivas, el fulminador es experto en aturdir a los enemigos, el inspirador se encarga de mejorar a los compañeros mediante bonificaciones y, por último, el obstructor puede interrumpir las acciones de los enemigos.
A la hora de combinar personajes y visiones, conviene tener en cuenta sus roles, ya que aquellos que comparten una función similar pueden complementarse mejor. Eso sí, no os preocupéis demasiado, porque podéis probar las combinaciones que queráis hasta encontrar las que mejor se adapten a vuestra forma de jugar. No hay una combinación perfecta que debamos seguir a rajatabla, así que lo mejor es experimentar y descubrir qué funciona mejor para cada uno.



Apartado gráfico
Cualquier adjetivo que le queramos poner a este apartado se va a quedar corto. Estamos ante unos gráficos HD-2D en pixel art que consiguen recrear perfectamente esa estética clásica, con personajes que presentan diseños realmente increíbles y escenarios tridimensionales que destacan por su iluminación y la cantidad de detalles, aportando mucha profundidad y variedad a cada localización.
También tenemos que destacar el mapamundi, que mantiene esa representación a pequeña escala tan característica de los RPG de antaño, pero con un nivel de detalle mucho mayor y un diseño más elaborado. En cuanto a los efectos visuales, el resultado es realmente espectacular. Cada habilidad y cada ataque cuentan con unas animaciones muy cuidadas, acompañadas de efectos de partículas que hacen que los combates sean mucho más vistosos.
Las cinemáticas también están muy bien trabajadas, con distintos ángulos de cámara, movimientos y cambios de plano que aportan dinamismo a los momentos más importantes de la historia. Por último, los retratos que aparecen durante los diálogos cuentan con un gran nivel de detalle y nos permiten apreciar mejor el diseño de los personajes, más allá de su apariencia en pixel art.

Apartado sonoro
En este apartado toca hablar de otro golpe de nostalgia para muchos, y es que la música es uno de los aspectos más destacados de la entrega, especialmente por la forma en la que recupera composiciones de FINAL FANTASY BRAVE EXVIUS y las combina con nuevos temas creados para esta versión. La banda sonora corre a cargo de Noriyasu Agematsu, quien ya trabajó en el juego para móviles, por lo que se mantiene buena parte de la identidad musical de aquella aventura. Eso sí, no se limita a recuperar lo que ya conocíamos, puesto que esta edición incorpora 33 temas nuevos que amplían la selección musical y acompañan los distintos momentos del viaje. Y aquí es donde llega ese golpe de nostalgia, porque también encontramos guiños musicales a la historia de la franquicia que los seguidores sabrán reconocer y que encajan muy bien con la intención de rendir homenaje a los casi cuarenta años de la saga.
En cuanto a los efectos de sonido, los ataques, las habilidades mágicas y las invocaciones cuentan con efectos que acompañan bien lo que vemos en pantalla. Las batallas tienen una buena presencia sonora y los efectos de las habilidades especiales ayudan a que cada acción resulte más contundente. Aunque no es un apartado que busque destacar por encima de la música, cumple con su cometido y encaja perfectamente con el estilo visual del juego.
Por último, el doblaje también merece una mención, ya que los personajes principales cuentan con voces que dan más vida a sus conversaciones y a los momentos importantes de la historia. Las interpretaciones logran transmitir la personalidad de Rain, Lasswell y el resto del grupo, especialmente durante las escenas en las que la trama adquiere un tono más emotivo. Además, escuchar a los personajes hablar hace que las relaciones entre ellos resulten más cercanas que si todo se desarrollara únicamente mediante cuadros de texto.
Duración
Sobre el papel, la historia principal dura alrededor de 30 horas, pero nada más lejos de la realidad, ya que, como sabéis, todo depende de nuestra forma de jugar, de la dificultad que elijamos y del contenido que queramos completar. Si vamos a saco y nos centramos en avanzar en la historia, podemos terminarlo en unas 25 o 30 horas. Sin embargo, si nos tomamos nuestro tiempo y disfrutamos de cada palmo de pixel del juego, podemos superar fácilmente las 40 horas.
Conclusión
Final Fantasy Resonance nos recuerda a esos juegos de rol a los que echábamos horas sin mirar el reloj, cuando llegar a una nueva ciudad o descubrir qué había al otro lado del mapa ya era motivo suficiente para seguir jugando un rato más. Es una fórmula que hoy se echa de menos y que se agradece encontrar de nuevo, sobre todo si llevas años disfrutando de los JRPG. No es un juego perfecto, pero tiene ese encanto de las aventuras de antes que consigue que te apetezca seguir jugando para ver qué te espera más adelante.
No va a cambiar tu forma de entender la saga ni se va a convertir necesariamente en tu entrega favorita, pero tampoco lo necesita. A veces solo apetece sentarse delante de la consola y disfrutar de un juego de rol como los de toda la vida, y Final Fantasy Resonance ofrece precisamente eso. Si echas de menos aquella época, creo que vas a encontrar motivos para disfrutarlo.
Lo mejor
- Recupera la esencia clásica de la saga
- Un sistema de combate con bastante estrategia
- Un apartado gráfico HD-2D precioso
- Una banda sonora muy buena
- Un mundo que invita a explorar
- Mucho contenido secundario
- Numerosas referencias a la saga
- Una buena cantidad de horas de juego
Lo peor
- Los combates pueden hacerse repetitivos
- La exploración tiene ciertas limitaciones
- Las mazmorras podrían ofrecer más variedad
