Análisis de Elementallis, hora de restaurar los elementos en un mundo moribundo

Las aventuras indies siempre tienen algo especial. Algunas buscan innovar sin miedo, mientras que otras prefieren rendir homenaje a grandes juegos de su género. Elementallis es una de esas joyas que, si le damos una oportunidad, puede acabar enganchándonos sin darnos cuenta. El título llegó el pasado mes de abril a PC y consolas, ofreciendo a los jugadores una experiencia bonita y divertida, y ahora prepara su llegada al formato físico para PlayStation 5 y Nintendo Switch durante el Q4 de 2026 de la mano de Tesura Games, con una Edición Estándar y una Edición Coleccionista.

La Edición Estándar de Elementallis incluirá el juego físico completo para Nintendo Switch y PlayStation 5 con una carátula reversible, además de un manual de instrucciones. Por su parte, la Elementallis Collector’s Edition incluirá el juego físico completo para Nintendo Switch y PlayStation 5 con carátula reversible y el manual de instrucciones, junto con varios extras. Esta edición contará con un pin del héroe, un póster a doble cara, un artbook de 50 páginas, un set de pegatinas y postales, la banda sonora en CD y una caja de coleccionista.

Historia

Sin entrar demasiado en la trama, todo comienza diez años antes de los acontecimientos principales, cuando los padres del protagonista, unos poderosos Elementalistas, intentaron llevar a cabo una misión relacionada con los elementos que terminó en desastre. Sus acciones hicieron que los elementos se descontrolaran y provocaron que el mundo quedara sumido en el caos. Después de aquello, el protagonista quedó bajo el cuidado del antiguo maestro de sus padres, quien decidió mantenerlo alejado de la magia para evitar que siguiera sus mismos pasos.

Sin embargo, las consecuencias de lo ocurrido continúan afectando al mundo una década después. Todo cambia cuando el protagonista despierta sus propios poderes elementales y decide emprender un viaje para reparar el daño causado por sus padres y descubrir qué sucedió realmente durante aquella misión. A partir de ese momento comenzará una aventura en la que tendrá que enfrentarse a las consecuencias de lo ocurrido mientras intenta conocer la verdad sobre su pasado.

El mundo y los elementos

El mundo de Elementallis está dividido en ocho regiones o biomas, como prefiramos llamarlos, y en cada uno de ellos encontraremos diferentes secretos, habitantes que necesitarán nuestra ayuda y, por supuesto, numerosos puzles que tendremos que resolver. Eso sí, no podremos movernos libremente entre todas las regiones desde el principio. Para poder avanzar tendremos que ir restaurando los elementos y desbloqueando nuevas habilidades que nos permitirán acceder a zonas que antes no estaban a nuestro alcance y resolver algunos de los puzles que encontraremos durante la aventura.

Aunque los escenarios no son especialmente grandes, cuentan con suficientes rincones para explorar y secretos que descubrir como para que merezca la pena desviarnos del camino principal. Además, si en algún momento no sabemos muy bien hacia dónde debemos dirigirnos, podremos comprar un mapa de la zona a un determinado personaje, algo que facilita bastante la exploración. Toda esta parte de la aventura recuerda mucho a The Legend of Zelda, y es que Elementallis comparte bastantes similitudes con la conocida saga, especialmente en la forma de explorar, conseguir nuevas habilidades y utilizarlas después para seguir avanzando.

Para quienes no disfrutan demasiado de tener que volver a recorrer caminos por los que ya han pasado, Elementallis cuenta con un sistema de viaje rápido mediante diferentes altares de teletransporte que iremos encontrando mientras exploramos el mundo. Una vez descubrimos uno, podemos utilizarlo para desplazarnos entre los distintos puntos que hayamos desbloqueado y evitar así algunos de los recorridos más largos.

Sistema de combate

El sistema de combate es bastante sencillo en su base, pero va ganando posibilidades a medida que conseguimos nuevos poderes elementales. Contamos con una espada para realizar ataques cuerpo a cuerpo y un escudo que conseguimos un poco más adelante que nos permite bloquear y devolver proyectiles, aunque buena parte de los enfrentamientos gira alrededor de saber qué elemento utilizar contra cada enemigo.

Cada elemento tiene una función diferente tanto dentro como fuera del combate. Por ejemplo, el fuego nos permite atacar a distancia, el hielo puede congelar a los enemigos y la tierra sirve para realizar ataques de área. Por eso, no todo consiste simplemente en acercarnos y golpear con la espada, ya que en muchas situaciones será más conveniente cambiar de poder según el enemigo al que nos enfrentemos. Además, algunos elementos pueden combinarse entre sí para conseguir determinados efectos, como utilizar el agua y después la electricidad para dañar a los enemigos.

Los poderes elementales consumen una barra de energía que se recupera con el tiempo, por lo que tampoco podremos utilizarlos de forma ilimitada. A medida que avanzamos iremos consiguiendo nuevos elementos y tendremos que alternar entre ellos con bastante frecuencia, especialmente durante algunos enfrentamientos contra jefes. Estos cuentan con diferentes patrones de ataque que tendremos que aprender para saber cuándo podemos atacar, ya que dejan pequeños momentos en los que son vulnerables. Tendremos que aprovechar esos instantes y utilizar correctamente nuestros poderes para conseguir derrotarlos.

¿Cómo son los puzles?

Los puzles siguen una estructura bastante cercana a la de los Zelda clásicos y sus mecánicas se van introduciendo de forma progresiva. Los ocho templos que visitaremos en cada bioma cuentan con diferentes desafíos, secretos y obstáculos que nos obligarán a poner en práctica los poderes que hayamos conseguido hasta ese momento. Esto hace que, a medida que avanzamos, las habilidades que vamos obteniendo no solo sirvan para combatir, sino también para descubrir nuevas formas de interactuar con el escenario.

Cada elemento tiene diferentes usos a la hora de explorar y resolver puzles, por lo que tanto los templos como algunas zonas del mapa nos obligarán a observar nuestro alrededor y pensar qué habilidad puede servirnos para avanzar. Por ejemplo, el fuego nos permite encender antorchas o quemar determinados obstáculos, mientras que el hielo puede congelar superficies y ayudarnos a mover algunos objetos. También encontraremos situaciones en las que tendremos que combinar los efectos de varios elementos para encontrar la solución a un mismo puzle, haciendo que tengamos que aprovechar bien los poderes que hemos ido consiguiendo durante la aventura.

Mejora de nuestro personaje

La progresión de nuestro personaje está muy ligada a la exploración, ya que no contamos con un sistema de niveles basado en ganar experiencia al derrotar enemigos. Estos únicamente nos pueden dejar corazones para recuperar salud o monedas, así que para mejorar tendremos que ir encontrando diferentes recursos mientras recorremos el mundo. Podemos aumentar nuestra vida y energía mágica al reunir determinados fragmentos, mientras que la espada y la armadura se pueden mejorar en las herrerías utilizando el dinero y los minerales que vamos encontrando durante la aventura. También podremos conseguir gemas que sirven para mejorar nuestros poderes elementales y hacer que sean más útiles a medida que avanzamos.

Apartado gráfico

A nivel gráfico, Elementallis cuenta con un apartado bastante sencillo, pero que funciona bien con la propuesta del juego. El pixel art está presente tanto en los escenarios como en los personajes y consigue darle desde el principio ese aspecto de aventura clásica que busca. Los escenarios son variados y, aunque no tienen un nivel de detalle especialmente alto, cada zona cuenta con su propia apariencia y resulta fácil distinguirlas mientras avanzamos. Esto también ayuda a que la exploración no resulte tan repetitiva, ya que vamos pasando por lugares que visualmente se sienten diferentes entre sí.

También hay bastante trabajo en la ambientación de los templos, donde encontramos escenarios más elaborados y diferentes elementos que encajan con los desafíos que tenemos que superar en cada uno de ellos. Los efectos de los poderes elementales también están bien representados y permiten identificar fácilmente qué habilidad estamos utilizando y qué está ocurriendo en pantalla. El fuego, el hielo, el agua o la electricidad cuentan con efectos propios que hacen que cada poder se diferencie visualmente del resto y que además resulte sencillo entender cuándo podemos utilizarlos sobre determinados elementos del escenario.

Los personajes mantienen ese mismo estilo de pixel art y encajan bien con el resto del mundo, tanto los habitantes que encontramos durante la aventura como los enemigos y las criaturas a las que tendremos que enfrentarnos. No estamos ante un juego que destaque por potencia gráfica ni pretende hacerlo, pero tampoco lo necesita para funcionar. Su estilo visual encaja con el tipo de aventura que quiere ofrecer y consigue mantener una imagen agradable durante todo el recorrido, con escenarios variados, personajes reconocibles y unos efectos elementales que cumplen bien con su función.

Apartado sonoro

Si hablamos de la banda sonora, está bastante cuidado y sigue la misma línea retro que encontramos en el resto del juego. Mezcla sonidos de 8 y 16 bits con arreglos orquestales, y cuenta con una buena variedad de temas que van cambiando según la zona en la que nos encontremos. Hay melodías propias para los pueblos, las diferentes regiones y los templos, además de otras que acompañan los combates, los enfrentamientos contra jefes y algunos momentos concretos de la historia. Esta variedad hace que la música no termine resultando repetitiva durante la aventura y ayuda a que cada lugar tenga su propia ambientación.

Los efectos de sonido también tienen bastante importancia y recuerdan claramente a los clásicos de The Legend of Zelda. Encontramos sonidos muy reconocibles para acciones como abrir cofres, romper objetos, cortar hierba, atacar con la espada o resolver un puzle. Son pequeños detalles que encajan muy bien con el estilo del juego y que hacen que muchas acciones resulten más satisfactorias al realizarlas. Además, ayudan a reforzar esa sensación de estar ante una aventura de corte clásico sin que todo dependa únicamente de la música.

Duración

El juego cuenta con una duración bastante buena para el tipo de aventura que propone. Completar todo puede llevarnos alrededor de 20 horas, aunque es posible terminarlo antes si nos centramos únicamente en conseguir lo necesario para avanzar en la historia. Aun así, creemos que lo más divertido es perderse por el mundo, explorar sus rincones y descubrir los secretos que esconde, que es precisamente lo que siempre recomendamos en este tipo de juegos. En ese caso, la aventura puede durar aproximadamente entre 15 y 20 horas, dependiendo de nuestro estilo de juego y de cuánto tiempo pasemos atascados en algún puzle o enfrentamiento.

Conclusión

Para los más nostálgicos, como yo, este tipo de experiencias son un soplo de aire fresco dentro de la industria. Elementallis sabe lo que quiere ofrecer y construye una aventura a su medida, sin necesidad de complicar demasiado las cosas. Es un título que puede llegar a engancharte gracias a su exploración, sus puzles y ese estilo clásico que recuerda a otras grandes aventuras del género. Puede que no sea un juego para todo el mundo, pero si disfrutas de este tipo de propuestas y le das una oportunidad, es muy probable que termine encantándote.

Lo mejor

  • Los elementos tienen utilidad en el combate, la exploración y los puzles.
  • Los templos ofrecen buenos puzles y varios secretos.
  • El pixel art encaja muy bien con el estilo de la aventura.
  • Las mecánicas están bien conectadas entre sí.

Lo peor

  • Algunos jefes podrían ofrecer combates más variados.
  • La historia resulta sencilla y no profundiza demasiado.
Edición física disponible

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