Análisis de Pokémon Edición Verde Hoja – Una oda a los orígenes

Recién llegado desde Kanto en AVE Magnetotren, traigo un viaje al pasado, de mano de Nintendo. Estos últimos días he disfrutado de un inesperadamente placentero regreso a la primera generación de Pokémon. Bueno, al (primer) remake de la primera generación de Pokémon: Pokémon Edición Verde Hoja, originalmente lanzado el 1 de octubre de 2004 para Game Boy Advance. Esta revisión trajo consigo un lavado de cara para equipararse a las ediciones Rubí, Zafiro y Esmeralda, así como una suerte de DLC, o contenido ampliado, en forma de un archipiélago para el post game. Además de varias mejoras de calidad de vida y algunos ajustes aquí y allá para reducir un poco la dificultad sutilmente. Sin más dilación, vamos a empezar esta aventura.

El gran puzle

Es complicado hablar de la primera generación de Pokémon (aunque sea de su [primer] remake) sin dejarse llevar por la nostalgia. La región de Kanto empezó toda una revolución cultural que sigue pesando 30 años más tarde. Nintendo, Game Freak y The Pokémon Company saben que los primeros 151 Pokémon tienen un qué especial que siempre asegura ventas. Podemos debatir que 20€ por un juego de 2004 es bastante exagerado. Y más teniendo en cuenta que cada idioma se vende por separado. Es decir, si os equivocáis escogiendo la versión en italiano; os tocará volver a pasar por caja para la versión en castellano. No me tiréis dardos si luego Nintendo decide poner todos los idiomas en la misma compra. Esto que os comento es válido para el momento en que escribo estas líneas.

No obstante, si nos centramos en la obra como tal, hay mucho de lo que hablar 22 años después de su lanzamiento original. Porque el Pokémon de ahora y el Pokémon de entonces tienen cosas en común pero muchas que ya no comparten. El salto del pixelart al 3D no es el único cambio notable que ha habido, y rejugando Pokémon Edición Verde Hoja he podido ver toda la evolución hasta Pokémon Leyendas ZA.

La primera generación de Pokémon no era solo un juego de atrapar animalillos para nuestra colección. También era un juego de rol con todas las letras. Partiendo de Pueblo Paleta, recorremos el mundo resolviendo acertijos. Y eso es algo que los juegos modernos ya no ofrecen. No es una crítica al cambio, sino una comparativa a la evolución de la saga. Yo mismo disfruté mucho de Pokémon Leyendas Arceus. La frescura de ir por el campo lanzando las pokeball manualmente y buscando todas las especies por los biomas me tuvo enganchado horas. No obstante, el factor RPG se ha ido diluyendo, y lo echo de menos. 

Aunque el mapa de Kanto es relativamente pequeño y todo está conectado con todo, no podemos ir adonde queramos desde el principio. El juego nos pide que resolvamos puzles. Partiendo de cruzar el Monte Moon para llegar a Ciudad Celeste y allí buscar a un ladrón, conocer a Bill y atravesar un túnel hasta Ciudad Carmín, cada viaje nos aleja y nos acerca al mapa. Porque lo más lógico sería visitar la ciudad más próxima, pero el vigilante del paso entre Celeste y Azafrán tiene sed y eso, por algún motivo, impide que crucemos. Por lo que damos todo un rodeo para acabar consiguiendo una bebida que desbloquee esos caminos. Y esta mecánica de buscar la llave del camino se va repitiendo todo el tiempo, mientras vamos de una punta a la otra de la región de Kanto. 

Si miramos el mapa por un momento, el final del juego está al lado del principio. Pero debemos rodear todo el exterior para llegar al corazón y luego volver al exterior, para finalmente volver al principio y acabar el juego. Mientras que por el camino hallamos atajos, nuevas conexiones y formas de viajar más rápido. Me parece brillante. Este diseño de mapa interconectado que se va desbloqueando es lo que me hizo disfrutar tanto del primer Dark Souls. Y, por extensión, me ha hecho disfrutar (de nuevo) del primer Pokémon(Remake).

De esta forma, la pequeña Región de Kanto se vuelve enorme y sentimos que descubrimos lugares cada vez que terminamos las subtramas de los diferentes pueblos y ciudades. Considero que está muy bien implementado el sistema de exploración mediante las MO(máquinas ocultas) y los objetos clave que abren puertas y caminos. Está bien que los juegos nos hagan pensar y buscar un poco. Aquí no hay marcas amarillas en las paredes ni indicadores en el mapa. Todo depende de nuestra creatividad y de prestar atención a lo que nos dicen los NPC. 

Realmente quiero insistir en la buena relación de causa efecto del juego y como tirando del hilo los eventos se van encadenando. Snorlax bloquea el paso dormido en medio del camino. Bueno, pues habrá que encontrar alguna forma de despertarlo… y eso puede ser toda una aventura en varios lugares de Kanto hasta hallar la respuesta. Empezar con un clip y acabar con una casa en el monte, de eso va Pokémon Edición Verde Hoja.

El peso de la decisiones

Como os decía, Pokémon Edición Verde Hoja es un RPG con todas las consecuencias. A parte de explorar y resolver acertijos tenemos todo un sistema de combate por turnos donde cada decisión pesa. En cada combate hay que tomar las decisiones adecuadas. Mi pokémon tiene desventaja de tipo. Es bastante probable que se debilite antes de mellar al rival. En este punto puedo usar mi turno para cambiarlo por otro y recibir daño en el nuevo, o… usar movimientos de estado o que bajen las estadísticas del enemigo hasta que debilite a mi pokémon y pueda sacar al siguiente sin perder el turno. No he tenido la sensación de reto, o vagamente la he tenido, en los juegos más recientes de Pokémon.

Lejos de retos más complejos como Volo (Pokémon Leyendas Arceus) la mayoría de combates y gimnasios son solo trámites por los que hay que pasar. Sin embargo, en este remake de la primera generación he sudado la gota gorda más de una vez. Ya no solo los líderes de gimnasio, que buscan fastidiarte todo lo posible, los propios entrenadores del camino usan estrategias para medrar nuestras defensas y causarnos estados alterados. No son pocas las veces que he tenido que volver a la ciudad más próxima, tras un combate contra un entrenador, porque me había debilitado algún pokémon y dejado veneno o parálisis en otros. Porque en 2004, un pokémon envenenado era un pokémon que iba a debilitarse si seguíamos adelante. No se curaba mágicamente justo antes de desfallecer como ahora.

Asimismo, al subir de nivel debemos escoger qué movimientos aprender y cuáles olvidar. Porque un movimiento olvidado no es tan fácil de recuperar. Lo que hace que las MO (Máquina Oculta) tengan un peso fuerte. O bien tenemos un pokémon navaja suiza que las aprenda, o distribuimos estos movimientos entre todo el equipo. No obstante, a parte de Surf, el resto son bastante inútiles en combate y acaban siendo una carga. Por lo que hay que escoger entre una losa en forma de pokémon que no lucha nunca, o una pequeña losa en varios pokémon del equipo.

Este mismo peso se escala a la evolución. Podemos darle una piedra trueno a nuestro Pikachu en cualquier momento. No obstante, si lo hacemos demasiado pronto no aprende Rayo de forma natural. Lo que nos deja un Raichu con impactrueno y 99% de fe. No consultaba la Wikidex durante una partida de Pokémon desde la época de Pokémon X/Y.

Poke-mejoras de calidad de vida 

Como todo buen remake, Pokémon Edición Verde Hoja trae algunas mejoras de calidad de vida respecto a su versión original. Además de una ligera reducción de la dificultad y más pistas para la aventura. Algunos Pokémon aparecen en zonas diferentes para que, aquel que busque, amplíe sus posibilidades contra los primeros líderes de gimnasio. Como los mankey al lado de ciudad verde que aprenden patada baja; movimiento que le hunde el pecho al Onix de Brock en Ciudad Plateada. Asimismo, corregidme si me equivoco, pero en estos remakes el Profesor Oak nos indica qué inicial hace más fácil el juego. Pero de forma literal. En el caso de Bulbasaur nos dice que es fácil de criar y en el de Charmander que tengamos mucha paciencia.

Que levanten la mano aquellos milenial que escogieron a Charmander  porque era una lagartija con fuego en la cola, y no se puede molar más, y se daban de bruces contra un primer líder de gimnasio de tipo roca al que ascuas no le hacía ni cosquillas. Quizás no le hacía cosquillas a Geodude, pero Brock se partía la caja al vernos tropezar con la misma “roca” una y otra vez… 

Lejos de los detalles sutiles, el título tiene nuevas herramientas para ayudar al jugador. Mejor nivelado de rivales y líderes de gimnasio. Además de la posibilidad de volver a retar a entrenadores con el objeto clave “buscapelea”. Un ítem clave para subir de nivel sin tener que recurrir a enfrentar pokémon salvajes que dan poquísima experiencia. Y cero satisfacción. Asimismo, el «memorín«; otro objeto clave, conserva un resumen de nuestros últimos pasos, por si llevamos días sin jugar y no sabemos dónde quedó la cosa. Todo esto aderezado de un sistema de ayuda y pistas consultables en cualquier momento. 

He de admitir que el Dario de 2004 no es el mismo que el de 2026. A estas alturas de mi vida ya no voy de cabeza a pasarme el juego a pecho descubierto. Utilizo las herramientas que ofrece. Y no hablo de las mejoras de calidad de vida del remake, sino de las básicas del juego. Me refiero a pociones, curación de estados alterados, repelente para no toparme con pokémon salvajes cada dos pasos. Siempre es curioso revisitar una experiencia del pasado con la experiencia de la edad.

Contenido Adicional 

Esta práctica se ha ido perdiendo en la saga, pero antes los remakes traían nuevo contenido. Pokémon edición Verde Hoja, y su homólogo Rojo Fuego, traen un archipiélago de posibilidades. Desde cierto punto avanzado del juego original, se nos lleva a nuevas islas para hacer un pequeño recado. Estas islas se amplían pasada la Liga Pokémon dando lugar a una nueva subtrama post game y acceso a pokémon de fuera de la región de Kanto. Ahora quizás impacta poco, pero en en GBA era una locura ir a sitios nuevos en la primera generación de Pokémon. 

Quizás lo siguiente que os diré se considere spoiler, por lo que os invito a saltar al siguiente párrafo si queréis mantener la sorpresa: Tras convertirnos en campeones de la Liga de Kanto, en nuestro inventario aparecen el ticket ori y el ticket misty. Con estos objetos podemos acceder a eventos perdidos para atrapar a pokémon legendarios que no eran accesibles si no nos personábamos en algún evento presencial de Nintendo, para que nos descargaran dicho contenido en nuestro cartucho. Personalmente siempre me ha gustado la parte de ir a buscar y atrapar Pokémon legendarios. Por lo que las generaciones con más legendarios eran las más satisfactorias para mí. Y gracias a estos eventos, ahora incluidos en el juego, puedo quitarme la espinita de atrapar pokémon fuera de mi alcance en 2004.

Házte con todos 

151. No parece un número tan grande cuando de media hay 400-500 Pokémon por juego. Y aun menos cuando actualmente hay más de 1000 Pokémon diferentes. En Pokémon Edición Verde Hoja tenemos al elenco original esperando en cada rincón. Cierto es que algunos pokémon son exclusivos de la edición opuesta, por lo que necesitamos a un amigo para intercambiarlos; así como aquellos pokémon que están limitados y debemos escoger uno entre varios durante la aventura. Ej: Charmander, Bulbasaur y Squirtle. 

Puedo decir que tuve la suerte de poder completar la pokedex, Mew incluido, de mi Edición Roja a finales de los 90′. Probablemente el Mew que me pasó mi amigo era de dudosa legalidad, pero los otros 150 los capturé e intercambié legalmente. Puede no parecer tanto volviendo de nuevo a la cantidad de 151 criaturas. Pero estamos hablando de finales de los 90′. No había guías en internet, ni conexión online en la Game Boy Color. Todo se basaba en explorar el juego por uno mismo y comentar con los amigos del colegio lo que cada uno descubría. Y esto fue lo que coronó a Pokémon como la revolución socio-cultural que sigue siendo a día de hoy.

Conclusión

Pokémon Edición Verde Hoja y Pokémon Edición Rojo Fuego son dos remake a los que siempre apetece volver. Son títulos con una magnífica banda sonora que se graba en el recuerdo. Juegos que ofrecen un adictivo bucle jugable de atrapar criaturas y combatir con ellas. Si a esto le sumamos la intrincada exploración del mapa y los secretos que se esconden la salirse del camino, estamos antes una fórmula redonda para enganchar a cualquiera. No obstante luces y sombras caen sobre este regreso, por el comentado precio de venta y la separación de idiomas como compras independientes, así como no disponer de ambas versiones en un solo pack. Sin embargo, si nos quedamos solo con lo que es el juego en sí, es una grata experiencia que vale la pena revivir, o vivir por primera vez.

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