Análisis de Dragon Quest VII Reimagined

Cuando las cosas se hacen bien, también hay que reconocerlo. Square Enix ha acertado con esta nueva versión de Dragon Quest VII, un título que se lanzó originalmente hace ya 26 años en Japón, en exclusiva para PlayStation. Los jugadores europeos, sin embargo, tuvimos que esperar nada menos que 16 años para poder disfrutarlo, algo que no ocurrió hasta la llegada de su remake para Nintendo 3DS, titulado Dragon Quest VII: Fragmentos de un mundo olvidado, que además llegó completamente traducido al castellano y permitió que mucha más gente pudiera descubrirlo por primera vez.

Ahora, desde el pasado 5 de febrero, tenemos la oportunidad de jugar Dragon Quest VII: Reimagined en Xbox Series, PlayStation y Nintendo Switch. Esta versión recupera la aventura clásica y la estructura original, pero introduce bastantes mejoras, como un estilo gráfico con aspecto de diorama y varios cambios importantes en su jugabilidad. Gracias a ello, la experiencia se siente más actual y cómoda de jugar hoy en día, sin que por ello perdamos por completo la esencia que siempre ha caracterizado a Dragon Quest.

Historia

La historia no gira en torno al típico héroe contra las fuerzas del mal ni al salvador de una nación. Aquí el desarrollo de la trama resulta bastante peculiar y que seguramente sea la primera vez que te pones en una experiencia así. Para ponerte en contexto, todo comienza en un mundo prácticamente vacío. Solo existe una pequeña isla con un único reino y sus habitantes siempre han creído que no hay nada más allá de sus costas.

Todo cambia cuando el protagonista (al que pones el nombre que quieras), junto a sus amigos Kiefer, un príncipe con espíritu aventurero, y Maribel, su amiga de la infancia con una relación bastante… complicada, descubren unas ruinas ocultas en la Zona Prohibida llamada Santuario Místico. Allí encuentran antiguas tablillas de piedra de diferentes colores y un ser cuanto menos misterioso llamado maese litógrafo que custodia la sala con varios pedestales donde encajan esas piezas. Al reunirlas y colocarlas en su sitio ocurre algo increíble. Activan un portal que los transporta al pasado. Pero no es un pasado cualquiera, ya que llegan a un continente que en su época sí existía, aunque en el presente ha desaparecido por completo.

A partir de ese momento, la aventura gira en torno a reconstruir nuestro mundo. Cada vez que nuestro grupo encuentra nuevos fragmentos, viajan al pasado en una zona distinta. En cada lugar descubren una historia propia que se conecta con la trama principal y, al ayudar a sus habitantes y resolver su conflicto, ese territorio vuelve a aparecer en el presente. Poco a poco, el mapa del mundo se va formando ante nuestros ojos. Como ya habrás entendido, Dragon Quest VII Reimagined cuenta una historia muy distinta a la mayoría de los JRPG y sigue resultando bastante original incluso hoy en día.

¿Qué mejoras trae esta versión?

Antes de entrar en detalle sobre todo el contenido de la jugabilidad, me gustaría resumirte las principales mejoras que trae el juego, ya que están pensadas para que la experiencia sea más cómoda y actual. Ahora se puede viajar rápido entre lugares, hay guardado automático en zonas importantes, los menús son más claros y fáciles de entender, y hay un registro de objetos, pistas y marcadores que facilita encontrar lo que necesitamos. También se puede ajustar la dificultad, y los cambios en la estructura de las islas hacen que el progreso sea más fluido y menos repetitivo.

En cuanto a la historia, también hubo mejoras que hacen que jugar sea más agradable y directo sin dar tantos rodeos o perderte demasiado. Algunas partes se reorganizaron para que no se hagan largas, se añadieron escenas que ayudan a conocer mejor a los personajes y se eliminaron secciones secundarias que alargaban demasiado la aventura. Además, se incluyen nuevos desafíos opcionales, como arenas de combate y enemigos especiales que ofrecen mejores recompensas sin afectar la trama principal.

El sistema de clases también recibió cambios importantes. Ahora los personajes pueden combinar dos vocaciones al mismo tiempo y usar habilidades de ambas. Se puede cambiar de vocación en cualquier momento siempre que se tenga la habilidad correspondiente. Hay nuevas vocaciones y habilidades especiales que permiten crear distintas combinaciones de personajes, y ciertos hechizos se pueden usar sin importar la vocación que tenga cada uno.

El combate también se renovó bastante. Los enemigos se ven en el mapa, así que se pueden evitar o enfrentar a voluntad. Los enemigos más débiles se pueden derrotar sin necesidad de entrar en batalla, y las peleas son más rápidas gracias a la opción de acelerar el ritmo o usar la auto‑batalla. También se añadieron nuevas habilidades y estados que dan más posibilidades estratégicas, recordando que el combate por turnos no consiste solo en elegir una opción y ya.

Por último, aunque no menos importante, el juego ahora está completamente en 3D, con escenarios y personajes más detallados. Durante las batallas, los personajes muestran sus armas y escudos, y se pueden cambiar sus ropas, lo que permite que se vean diferentes según cómo los equipemos.

Jugabilidad

Antes de empezar a jugar, podemos elegir el nombre del protagonista y cómo de difícil queremos que sea la partida. El juego tiene tres niveles de dificultad distintos y, además, una opción extra más libre. En ese modo podemos activar o quitar cada ajuste por separado si queremos que algunas cosas sean más duras o sencillas, por ejemplo la experiencia que ganamos o si la vida se recupera después de los combates. Aquí decides tú.

Exploración

En esta versión, la exploración resulta muy satisfactoria y agradable. No solo por los cambios en los gráficos, que le dan una personalidad propia, sino también por las mejoras en la calidad de vida, que facilitan mucho el avance. Antes había que dedicar mucho tiempo a investigar y hablar con todos para descubrir con quién hablar o a qué zona ir, algo que ahora se ha vuelto mucho más cómodo.

No exploramos de primeras un mundo abierto como ocurre en las entregas más recientes. El juego está formado por zonas pequeñas con sus propias áreas y mazmorras que visitamos según la isla y el momento de la historia. Todas siguen un esquema parecido, pero hay bastantes lugares que recorrer y siempre resulta entretenido perderse un rato y hablar con los NPC. En las primeras horas de juego conseguirás tu propio barco, con el que podrás viajar desde la isla inicial al resto de islas que vayas desbloqueando, así que también habrá exploración por mar pero os avisamos que si hay encuentros aleatorios.

Por el mapa encontramos puntos brillantes que podemos recoger, cofres escondidos y objetos que se pueden romper o examinar para conseguir ítems. También están los enemigos, que ahora se ven por la zona y se acercan para atacarnos si pasamos lo suficientemente cerca. En las versiones anteriores los combates eran aleatorios, pero aquí decides si luchar o no. Aun así, conviene enfrentarse a algunos de vez en cuando, porque si no luego tendrás que parar a subir nivel para poder avanzar sin problemas.

Durante nuestra aventura podemos hablar con los miembros del grupo, que nos darán pequeños diálogos que sirven sobre todo como pistas de lo que tenemos que hacer. No te preocupes por perderte, porque el juego cuenta con marcadores que facilitan completar cualquier misión u objetivo.

Podemos guardar el progreso usando las estatuas sagradas que encontramos en zonas seguras o en asentamientos si vamos a la iglesia. Pero tampoco hace falta preocuparse si se nos olvida, porque el juego también tiene guardado automático. Desde el principio también podemos usar el viaje rápido para regresar a cualquier lugar que ya hayamos visitado al menos una vez. Además, los puzles estarán presentes a lo largo de toda la aventura. Algunos son más complicados que otros, pero gracias a la opción de reinicio podemos volver a intentarlos sin tener que salir de la zona si cometemos algún error.

Para saber dónde estamos podemos abrir el menú, que ofrece tres tipos de mapas. El primero es el mapa local, que muestra la zona en la que nos encontramos, con las salidas y entradas, los cofres disponibles y el marcador del lugar al que debemos ir. Luego está el mapa de la región, que muestra las diferentes áreas que forman la isla en la que estamos. Por último, el mapamundo nos enseña todas las islas que hayamos restaurado a lo largo de la aventura.

Sistema de combate

Si ya eres fan de la franquicia, sabrás qué esperar. El juego tiene un sistema de combate por turnos clásico, pero dinámico y entretenido e incluso con la opción de batalla automática y cambio de equipamiento durante el combate. No basta con elegir una opción y listo, hay que decidir bien cuándo atacar, defenderse o curarse, algo fundamental en este tipo de mecánicas. Incluso podemos empezar un combate desde el mapa si conseguimos golpear al enemigo antes de que comience, reduciendo sus PV y ganando una pequeña ventaja. Con un poco de suerte, si somos más fuertes, incluso podemos derrotarlo de inmediato.

Durante el combate veremos nuestros PV, que representan los puntos de vida, y el PM, que es el poder mágico necesario para usar las destrezas de nuestra vocación. También aparecen las acciones que podemos realizar, como atacar con el arma equipada, usar destrezas que se desbloquean al subir de nivel en la vocación, utilizar objetos o defendernos. Para gestionar mejor al equipo podemos usar tácticas de combate, que nos permiten definir su agresividad o dar órdenes que seguirán durante la pelea.

El juego tiene un sistema de vulnerabilidades y resistencias tanto para los personajes como para los enemigos. Cada enemigo es diferente y tiene sus propias fortalezas y debilidades que debemos aprovechar para derrotarlo. Cuando seleccionamos a un enemigo y usamos una acción, aparecerá un pulgar hacia arriba si ese ataque es efectivo, lo que aumenta su daño. Si aparece un pulgar hacia abajo significa que el enemigo tiene resistencia y recibirá menos daño. Algunos enemigos son incluso inmunes a ciertos ataques, lo que se indica con una cruz.

Si un personaje recibe muchos ataques o sufre estados negativos, puede entrar en saturación, lo que permite activar un don especial ligado a su vocación. Este efecto dura unos minutos y puede ser decisivo para cambiar el rumbo de la batalla, aunque los enemigos también pueden aprovecharlo. La vida de los enemigos no se muestra con números, pero sigue el sistema clásico de la saga basado en colores. Cuanto más rojo veamos al enemigo, significa que le queda poca vida y está cerca de caer, mientras que colores como el amarillo indican que todavía tiene la mitad de su salud.

Farmeo y mejora de personaje

Como en todo juego de rol, es necesario farmear, ya sea mucho o poco, para poder mejorar a los personajes. Al combatir, subimos de nivel, lo que aumenta las estadísticas del personaje y además hace que suba la vocación que tenga, lo que permite aprender nuevas destrezas para luchar, ampliando de esta manera las opciones que tenemos disponibles para hacer frente a los diferentes tipos de enemigos que nos encontraremos por el camino.

Además, en las poblaciones hay tiendas donde podemos comprar nuevo equipamiento y así mejorar aún más los atributos de los personajes. Cada personaje puede tener dos vocaciones diferentes e intercambiarlos cuando queramos, lo que da mucha libertad para crear un personaje a nuestro gusto, ya sea centrado en magia, en defensa o en daño. Al derrotar enemigos también podemos conseguir corazones, que se pueden equipar para adquirir habilidades que complementen al personaje y su estilo de juego.

Apartado gráfico

Uno de los grandes atractivos de esta versión es sin duda su estética, que utiliza un estilo 3D artesanal inspirado en dioramas y figuras hechas a mano. Los personajes conservan los diseños originales del gran Akira Toriyama, pero en 3D con proporciones un poco más caricaturescas y expresiones más exageradas y detalladas. Los entornos, al igual que los personajes, parecen pequeños dioramas llenos de personalidad, que se destacan aún más gracias a los efectos de partículas y a una iluminación muy cuidada con efectos ambientales.

Las animaciones de los personajes también tienen buena calidad, tanto durante el juego como en las cinemáticas. Cada movimiento está trabajado con detalle, y se nota en los combates y en las interacciones con el entorno. Sin duda, esta versión muestra cómo se puede revivir un clásico cuidando cada aspecto, manteniendo su esencia original y al mismo tiempo ofreciendo una experiencia más atractiva para los jugadores de hoy.

Apartado sonoro

¿Qué podemos decir? Adentrarse en un Dragon Quest significa desde el primer momento disfrutar de una banda sonora increíble. En esta versión, muchas de las piezas clásicas se han reestructurado y orquestado, mejorando la calidad sin perder la esencia del original, que era el objetivo principal para mantener la identidad musical del juego.

Durante la aventura escuchamos diferentes melodías según el pueblo, la mazmorra o la región en la que nos encontremos, lo que aporta variedad y evita que la música se vuelva repetitiva. Por otro lado, los efectos de sonido y ambientales también mantienen buena calidad y se combinan de manera que el mundo se siente coherente y vivo mientras exploramos.

Duración

Llegamos a un apartado que seguramente interese a muchos. ¿Cuánto dura esta experiencia? Hay que tener en cuenta que es un juego largo. Aunque se ha recortado contenido que hacía que la aventura avanzara más despacio y no siempre era relevante, todavía hay mucho por explorar y también nuevo contenido que se ha añadido. Dependiendo del nivel de dificultad y de cuánto quieras completar, la aventura puede durar entre 40 y 50 horas de manera básica, y hasta 80 horas si quieres aprovechar todo lo que ofrece.

Conclusión

Podemos decirlo sin rodeos, esta versión es sin duda el mejor ejemplo de cómo dar una nueva vida a un clásico, manteniendo parte de su esencia y al mismo tiempo ofreciendo algo fresco para los nuevos jugadores. Es un título que ya era increíble y que ahora, con las mejoras y cambios que se han introducido, se convierte en un Dragon Quest que merece tu atención y la de cualquiera que le guste un buen JRPG y que vale la pena probar. No es un juego vacío ni sin sentido, todo está pensado y estructurado para ofrecer una experiencia mejor que la que se vivió en la versión de Nintendo 3DS.

Lo mejor

  • Sin dudas, el apartado gráfico y sonoro.
  • El sistema de combate y el de vocaciones
  • Cambios que favorecen mucho al jugador, como indicadores de objetivos.

Lo peor

  • La eliminación de tres regiones para recortar contenido.
  • La dificultad en normal es demasiado fácil, en nuestro caso no hemos muerto ni una vez.



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