Warhorse Studios regresa con fuerza con la secuela de Kingdom Come: Deliverance, una entrega que no solo cumple con las expectativas, sino que las supera. Después de siete años desde el lanzamiento de la primera parte, Kingdom Come: Deliverance II llega con una jugabilidad más refinada, una historia aún más ambiciosa, y un mundo mucho más detallado, haciendo justicia a la excelente base que sentó la entrega anterior.
El esperado lanzamiento de Kingdom Come: Deliverance II llega mañana, 4 de febrero de 2025, tanto en formato físico como digital para PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC, gracias a Plaion España quienes nos han cedido una clave para este análisis. Sin duda, este es un título que muchos estábamos esperando, y la espera está a punto de terminar. Si eres fan de los RPG medievales, este es uno de esos juegos que no te querrás perder.
Durante este análisis, se utilizarán capturas de pantalla que representen los primeros momentos del juego para evitar cualquier spoiler y garantizar una experiencia sin revelaciones para los jugadores.
Una historia de amor y venganza
Ambientado en la Bohemia del siglo XV, esta nueva entrega nos sumerge de lleno en la historia de Henry, un humilde hijo de herrero cuyo destino lo lleva a convertirse en un improbable héroe. Tras los trágicos eventos ocurridos en el primer juego, Henry se ve arrastrado a una guerra civil que desgarrará su tierra natal y pondrá a prueba su valentía, su lealtad y su deseo de justicia.
Ahora, en medio del caos, Henry deberá enfrentarse a una amenaza aún mayor: el ambicioso emperador del Sacro Imperio Romano, Segismundo, y sus poderosos aliados. Lo que comienza como una búsqueda personal por redención y justicia pronto se transforma en una lucha por la libertad y la supervivencia.
A lo largo de su travesía, Henry no solo se cruzará con figuras históricas y eventos trascendentales, sino que también deberá tomar decisiones que afectarán el destino de quienes lo rodean. En esta nueva entrega, el joven herrero se enfrenta no solo a enemigos externos, sino también a dilemas morales que pondrán a prueba su carácter y definirán el hombre en el que se convertirá.

Jugabilidad
La sensación general con la jugabilidad es que, al igual que su predecesor, busca ofrecer una experiencia completamente realista, pero a la vez se enfoca mucho en el roleo, como si fuera un auténtico simulador de la época medieval, siempre manteniendo las distancias con otros títulos del géneros. Esto es algo que los fans del primero reconocerán inmediatamente y que hace que el juego se distinga dentro del género de los RPGs.
Dicho esto, Kingdom Come: Deliverance II tiene un abanico de mecánicas bastante amplio que puede resultar un poco abrumador al principio, pero que, a medida que avanzamos en la aventura, se vuelve cada vez más satisfactorio para aquellos que disfrutan de este tipo de títulos. Para hacerlo más claro y fácil de comprender, hemos decidido dividirlo en apartados que nos ayudarán a desglosar cada uno de los aspectos más importantes del juego.
Sistema de combate
Uno de los aspectos que vuelve a destacar es el sistema de combate, que, si jugaste a la primera entrega, recordarás que tenía un estilo bastante caótico. Pues en esta secuela mantiene su esencia. El combate se basa en las direcciones de ataque, donde puedes atacar desde los flancos, realizar ataques en alto y emplear estocadas. Además, si bloqueas en el momento justo, puedes desviar el ataque enemigo y devolver el golpe con un contrataque, el juego nos ayuda marcándonos con un icono de escudo el momento indicado para bloquear y unas espadas para lanzar el contraataque. A lo largo de la aventura también aprenderemos a lanzar diferentes combos de ataque.
Recuerda que no es un juego en el que puedas enfrentarte a grandes grupos de enemigos sin sufrir consecuencias. Si te enfrentas a varios al mismo tiempo, lo más probable es que termines en problemas. El sistema de estamina es clave aquí: cada golpe, cada esquiva o cada bloque consume energía, por lo que tendrás que ser cuidadoso con cómo usas tu resistencia. Esto obliga a pensar bien en cada movimiento y no sobrecargar los ataques sin parar. Un buen ataque, muchas veces es una buena defensa y ten cuidado porque si recibes daño la estamina también bajará y atacar será más complicado.
Además, la armadura que lleves tendrá un impacto real en cómo te mueves y en tu sigilo. Las armaduras pesadas te ralentizan y te hacen más ruidoso, lo que puede ser peligroso si estás tratando de sorprender a tus enemigos o evitar ser detectado. Las armas también juegan un papel importante. Por ejemplo, si te enfrentas a enemigos con buena armadura, es más efectivo usar un hacha o mazo, ya que son mejores para atravesar esas defensas. Y, por supuesto, una espada ligera puede ser más útil contra enemigos mal armados, ya que te permitirá ser más ágil.

Equipamiento
Henry, nuestro protagonista, tiene una amplia variedad de opciones para protegerse mientras explora. A diferencia de otros juegos en los que las armaduras suelen ser simples capas en tres partes, aquí todo está mucho más detallado y dividido, reflejando de forma más fiel cómo funcionaba el equipo medieval. No se trata solo de un conjunto básico de casco, pechera y botas; la atención al detalle es impresionante.

Podremos equipar a Henry con varios tipos de protección para diferentes partes de su cuerpo, desde la cabeza hasta los pies. Los gorros y yelmos son esenciales para proteger su cabeza, ya que es crucial contar con una buena capa de defensa en esa zona, ya sea un casco de metal o una capucha que ayude a absorber los golpes. Además de la protección física, también habrá accesorios como collares, anillos y cinturones, que no solo son decorativos sino que también ofrecen bonificaciones.
La armadura de cuerpo es igualmente detallada: desde placas pectorales hasta abrigos y camisetas. Los guantes protegen las manos, y hay armaduras específicas para las piernas, con calzas acolchadas que crean una capa de protección entre el cuerpo y el metal. Las botas y espuelas también tienen un papel importante, ya que afectan no solo a la protección, sino a la movilidad y el ritmo del personaje.
Es importante que tengas en cuenta que todo el equipo tiene un peso determinado. No podemos sobrecargar a Henry con demasiada armadura o equipo, ya que esto afectará su agilidad y resistencia. Por ejemplo, las armaduras pesadas harán que se mueva más despacio, por lo que tendrás que planear con cuidado qué llevar para cada ocasión.
El juego también permite guardar hasta tres atuendos diferentes en el inventario, lo que da un toque de flexibilidad a la hora de enfrentarse a diferentes situaciones. Puedes tener un conjunto más centrado en el sigilo, otro más orientado al combate y, si necesitas causar una buena impresión en algún encuentro, un atuendo elegante para las ocasiones que lo requieran.
Atributos y habilidades
Henry tiene cuatro atributos principales que podemos mejorar a medida que jugamos: Fuerza, Agilidad, Vitalidad y Diálogo. Estos atributos se incrementan al realizar acciones relacionadas con cada uno. Por ejemplo, la Fuerza sube al pelear, la Agilidad al moverse rápido o al evitar daños, y el Diálogo se incrementa con las conversaciones y decisiones que tomemos.
Además, hay atributos secundarios que están divididos en dos grupos: los derivados, que se mejoran con habilidades específicas como hacer sigilo o usar armas, y los de oratoria, que se centran en la habilidad para hablar con otros, como convencer o mentir. Todos estos atributos se pueden ver en el apartado «jugador» del menú.
A medida que progresamos en el juego, obtendremos puntos de ventaja que nos permiten mejorar nuestros atributos o desbloquear nuevas habilidades relacionadas con el combate, el sigilo o incluso la supervivencia. Es una forma de personalizar a Henry según el estilo de juego que más te guste.
También existe un sistema de karma que se basa en nuestra reputación con los distintos personajes y lugares que visitamos. Si haces cosas malas o cometes delitos, la gente te verá como una amenaza y podrían atacarte o ignorarte. Por el contrario, si eres amable o ayudas a la gente, tu reputación mejorará, lo que hará que los demás te traten mejor y te brinden oportunidades.
Exploración
La vida en el medievo era dura, y los viajeros solían ir en grupo para mantenerse a salvo de los peligros de los caminos: animales salvajes y bandidos que acechaban en las zonas más aisladas. Sin embargo, en Kingdom Come: Deliverance II la mayoría de las veces seremos nosotros quienes debemos valernos por nosotros mismos. Viajar de un lugar a otro suele ser un reto, ya sea caminando o montando un caballo si conseguimos uno, ya sea de forma legal o no tan legal…
Lo bueno es que, a medida que avanzamos y llegamos a nuevas aldeas, se nos desbloquea la opción de viajar rápido, pero ten en cuenta que el tiempo avanzará. Además, si tenemos caballo, podemos hacer que siga una ruta automática, lo que hace el viaje más sencillo.

A lo largo de la historia, tendremos tanto misiones principales como secundarias que nos recompensarán con objetos valiosos y nos permitirán conocer a personajes que podrían ser muy útiles más adelante. El juego te da mucha libertad para explorar y avanzar a tu propio ritmo, pero también hay que tener en cuenta un sistema de necesidades que debemos vigilar: salud, energía y saciedad. Tendremos que alimentarnos, ya sea comprando comida o tomando lo que encontremos, y dormir para recuperar energía. Si dormimos en un campamento improvisado, la recuperación será más lenta, mientras que si dormimos en una cama cómoda, la energía se restaurará mucho mejor.
El enfoque de las misiones varía mucho según cómo decidamos actuar. Las decisiones que tomamos en los diálogos y cómo nos presentamos ante otros influyen mucho en cómo nos perciben. Por ejemplo, si llevamos un buen equipo y nos comportamos como un caballero, es más probable que nos traten con respeto y podamos evitar peleas. Sin embargo, si vestimos ropas sucias o harapientas manchadas de sangre, es muy posible que nos rechacen o nos ignoren, e incluso que no nos crean cuando digamos que somos caballeros. Además, el sistema de karma juega un papel importante, ya que el juego nos da libertad para decidir si seguimos el camino correcto o si preferimos hacer las cosas por la vía ilegal. Claro, cada elección tiene sus consecuencias, y es algo que debemos tener en cuenta.
Por supuesto, nuestras visitas a las aldeas no solo servirán para descansar o avanzar en la historia. Podremos aprovechar para visitar la herrería, pasar por alguna tienda para vender o comprar lo que necesitemos, e incluso conocer a más personas que puedan requerir nuestra ayuda. Obviamente, también podremos entrar a las casas a robar, abriendo las cerraduras si contamos con ganzúas y atracar a pueblerinos que se encuentren en zonas más aisladas para evitar que seamos vistos o pidan ayuda a los guardias.
El juego también nos da la oportunidad de dedicarnos a distintos oficios, y aquí no hay atajos: tendremos que realizarlos de forma manual, metiéndonos de lleno en el papel. Por ejemplo, si queremos forjar un arma o una armadura en la herrería, no será un simple clic en un menú. Tendremos que trabajar desde cero, asegurándonos de tener los materiales necesarios. Primero, calentaremos el metal en la forja, luego daremos martillazos con precisión, golpeando ambos lados de la hoja de arriba a abajo, y finalmente la templaremos para darle resistencia. El resultado dependerá de lo bien que hayamos hecho el proceso: una forja bien trabajada nos dará un arma o armadura de mayor calidad.
Otro buen ejemplo lo encontramos en la alquimia. No basta con reunir ingredientes al azar y esperar un resultado mágico; aquí tendremos que conseguir las recetas y seguirlas al pie de la letra. Cada paso cuenta: desde medir con precisión las cantidades hasta preparar y combinar los ingredientes en el orden correcto. Si cometemos un error, arruinaremos todo el proceso y perderemos los valiosos materiales que hayamos recolectado.
Nuestro fiel amigo
Chucho, el leal perro de Henry, volverá a ser nuestro compañero si completamos su misión secundaria, ya que la trama los separará en cierto momento. Una vez que lo encontremos, podremos entrenarle para poder darle órdenes y que nos ayude, como atacar enemigos, buscar objetos o vigilar mientras descansamos. Además, será un fiel amigo que nos hará compañía durante la aventura.
Guardar partida
El sistema de guardado en el juego ofrece tres opciones principales. Por un lado, está el guardado automático, que se activa en momentos clave como al iniciar una nueva misión. También puedes guardar al descansar en un lecho, lo que además hará que pase el tiempo. Por último, está la opción de usar las pociones schapps, que son limitadas pero permiten guardar en cualquier momento. Eso sí, hay que ser precavido, ya que la muerte puede llegar de muchas formas: una caída, una emboscada o cualquier imprevisto, y si no has guardado a tiempo, perderás todo el progreso desde tu último registro.

Audiovisual
Los personajes no son simples figuras dentro del juego; cada uno tiene su propia historia y personalidad que se conecta profundamente con la época medieval que representan. Desde los nobles hasta los campesinos, todos están diseñados con un nivel de autenticidad que hace que te sientas como si realmente estuvieras interactuando con alguien de ese período. No solo sus rostros, ropas y gestos son realistas, sino también sus movimientos y la forma en que te hablan. Esto va más allá de ser un simple NPC; parecen personas con vidas y emociones propias. La calidad de los diálogos y el trabajo de voz aportan aún más profundidad, permitiéndote empatizar fácilmente con ellos, ya sea en una conversación tranquila o en medio de un conflicto.
Los escenarios son otro punto fuerte, como si cada rincón del mundo estuviera impregnado de historia. Las ciudades, con sus calles estrechas y edificios tanto de piedra como de madera, te dan la sensación de estar caminando por un auténtico pueblo medieval. Cuando te adentras en la naturaleza, la belleza del paisaje es impresionante: bosques, ríos tranquilos, o colinas que parecen no tener fin. La atención al detalle en cada entorno es abrumadora, haciendo que el mundo se sienta increíblemente vasto. La sensación de espacio es única, especialmente cuando caminas por un campo o subes una colina y ves el horizonte abierto.

Lo que también destaca es cómo la música ayuda a profundizar en los momentos emocionales. Cuando estás frente a un dilema o una situación difícil, la banda sonora sabe cómo tocar las notas adecuadas para hacerte sentir esa carga emocional. Es como si la música fuera una extensión de lo que el personaje está experimentando, y eso crea una conexión emocional fuerte con la historia.
Los sonidos ambientales hacen que el mundo cobre vida. Desde el susurro del viento moviendo las hojas de los árboles hasta el sonido de las gotas de lluvia cayendo sobre el suelo, cada efecto sonoro está pensado para hacerte sentir que realmente estás allí, en ese espacio. Los sonidos naturales son tan nítidos que es fácil perderse en ellos. Si estás caminando por un bosque, puedes escuchar a lo lejos a los animales, el crujir de las ramas bajo tus pies, e incluso el sonido de los pájaros
Los momentos de acción también están muy bien trabajados. El sonido del choque de las espadas, el estruendo de los cascos de los caballos… todo está diseñado para que cada pelea, cada batalla, se sienta visceral. La calidad de los efectos sonoros es tan alta que es imposible no dejarse llevar por la intensidad de una lucha. El ruido ambiente de los pueblos también tiene ese toque de realismo: puedes oír las voces de la gente saludándose, el sonido de los carros pasando. Todo esto te hace sentir que estás viviendo en un mundo lleno de vida.
Duración
La duración de Kingdom Come: Deliverance II varía dependiendo de cómo elijas jugar. Si decides explorar a fondo la historia principal y las misiones secundarias, fácilmente puedes estar jugando alrededor de 60-100 horas. Este no es un juego en el que puedas apresurarte, sino que se disfruta mejor a su propio ritmo. Tienes la oportunidad de tomarte tu tiempo, conocer a los personajes, explorar el mapa y probar diferentes actividades.
Conclusión
Se trata de un título en el que tienes que tener paciencia para disfrutar de un juego que te pide tomarte el tiempo para explorar y disfrutar de su mundo, no es un juego para todos. Su ritmo es lento, y no podrás pasártelo rápidamente. Requiere paciencia y dedicación, y cada misión pide tiempo y atención. Si prefieres juegos más rápidos y directos, quizás no sea para ti. Pero si estás dispuesto a vivir una aventura que te haga sentir como si realmente estuvieras en la Edad Media, Kingdom Come: Deliverance II es una opción que no te decepcionará.
Lo mejor
- Los diálogos y en tu comportamiento diario tienen un peso real en la interacción.
- La recreación de la época, las costumbres, el lenguaje y los conflictos históricos son impresionantes y están bien integrados en la narrativa.
- Gran cantidad de contenido secundario.
Lo peor
- La jugabilidad es compleja y, a veces, difícil de dominar.
- Las cerraduras siguen siendo un dolor de cabeza.
- El autoguardado no ofrece garantías.






