Demonschool: Sangre, Funk y Exámenes Finales

Demonschool es el nuevo juego de Necrosoft Games y es un juego que responde a la pregunta: ¿Qué pasaría si Persona e Into the Breach tuvieran un hijo gótico y rebelde? Pues ahí tienes la respuesta, tendríamos este RPG táctico con simulación social. Pero no es simplemente «otro clon de Persona», es una bestia propia, más táctica, más ágil y considerablemente más extraña.

Matando el tiempo al máximo

La joya de la corona de Demonschool es su sistema de combate. A diferencia de juegos tácticos tradicionales (como Fire Emblem) donde te mueves, eliges una acción en un menú y lo ejecutas en ese momento, aquí moverte es atacar. Pero antes tienes tu fase de planificación donde elijes los movimientos de tu equipo, así puedes prever todo lo que eres capaz de hacer antes de acabar el turno, durante este proceso puedes volver atrás tantas veces como quieras, es muy importante que sepamos lo que queremos hacer y elijamos el mejor plan de ataque. Al fin y al cabo, un movimiento en falso puede llevar a la muerte de nuestros compañeros.

Matrícula de Horror

A la hora de atacar a los enemigos sabes exactamente cuanto daño haces y el sistema te permite saber como los enemigos reaccionan a ello, algunos personajes pueden empujar, otros pueden atraer enemigos o incluso atravesarlos, esto convierte cada pelea en un rompecabezas cada vez más complejo. El objetivo es acabar el enfrentamiento en la menor cantidad posible de turnos, esto nos otorga una mayor recompensa al final de la pelea. Para terminar un combate debemos eliminar una cierta cantidad de enemigos antes de X turnos o, durante peleas contra jefes, acabar con el enemigo cuanto antes.

El Club De Los Demonios

Con los aliados puedes hacer ataques combinados que hacen más daño a los enemigos y cargar la barra individual del especial de cada personaje, esto te permitirá realizar un ataque muy fuerte. La mejor estrategia es hacer “ping-pong” entre los enemigos y lanzarlos entre nuestros aliados, el problema llega con los “tokens” de movimiento, tenemos un numero determinado de movimientos que podemos hacer en cada turno y cada vez que repetimos acciones en un mismo personaje este gastará más movimiento en cada turno consecutivo. Esta mecánica nos incentiva a utilizar cada personaje y así sacar provecho del movimiento en cada turno. Elige bien como quieras gastar tus acciones, porque en Demonschool moverte duele más que suspender.

El Ciclo Escolar

Fuera del combate, gestionas la vida de Faye y su grupo de inadaptados en una universidad isleña maldita. Tienes un calendario semanal donde decides qué estudiar, con quién pasar el tiempo y qué misiones secundarias abordar. A diferencia de Persona, este aspecto es más lineal y «ligero». No esperes simulaciones sociales profundas con miles de opciones de diálogo ramificadas; aquí el enfoque es más directo para mejorar estadísticas de combate. Además de no contar con voces entre los personajes, lo cual eché de menos en mis horas con Demonschool. La trama sigue a Faye, la última heredera de una familia de cazadores de demonios, que llega a una universidad misteriosa. Pronto se une a un grupo de marginados para investigar rituales extraños y evitar el apocalipsis, todo mientras intentan aprobar sus exámenes.

Inspirado En Los Maestros

El juego respira cine de terror italiano (El género Giallo). Los colores son saturados, la sangre es brillante y los enemigos tienen diseños corporales extraños y fascinantes. Los visuales utilizan una mezcla de personajes 2D en pixel art sobre entornos 3D, pero con una distorsión visual única y una paleta de colores muy específica, con morados, rojos intensos y negros profundos. Es visualmente distintivo. Su banda sonora es enérgica, mezclando rock, funk y sintetizadores que encajan perfectamente con la vibra de «Terror funky» del juego.

¡Encore!

El sistema de combate me pareció muy adictivo, pero tras las 20 horas de su duración total, he empezado a sentir que hay demasiados combates obligatorios, pienso que mucho de este contenido podría haber sido utilizado como desafíos opcionales, pero, aun así, siempre que ganaba me sentía como un verdadero genio estratega y sigo disfrutando del combate, incluso si tuve que hacer unas pausas en determinados lugares. Demonschool desprende personalidad y carisma, las batallas son rápidas, sin contar con animaciones de ataque eternas que se vuelvan tediosas tras varias horas ¡y está traducido al castellano! Aunque he tenido ciertos problemas con este último.

Repaso Necesario

El juego cuenta con textos en español, capturando bien el humor y la jerga de los personajes. Pero sus constantes errores, mal uso de expresiones y malas traducciones del texto original, hacen que sea un trabajo que deja mucho que desear. Incluso llegando a un punto donde la traducción esté afectando mi comprensión general de la trama y sus puntos clave, y, a ratos, incluso dañando mi inmersión y experiencia con el juego. Los diálogos también intentan ser muy «peculiares» y graciosos, a veces rozando el estilo sitcom adolescente como en Big Bang theory. Para algunos jugadores esto puede ser encantador; para otros, puede resultar irritante o restar seriedad a la trama de terror.

El combate también puede dejar que desear si vienes esperando la profundidad de combate que podrías encontrar en un Fire Emblem. Y aunque hablar con tus amigos sea una buena manera de conocerlos, muchas veces estos eventos sociales pasan más por momentos anecdóticos, que escenas emotivas y profundas donde podamos indagar en sus pasados. Algunos picos de dificultad pueden sentirse injustos si no has optimizado bien tus clases, aunque el sistema de rebobinado ayuda a mitigar esto. Para todo alumno centrado y estudioso, Demonschool no les supondrá ningún problema.

Conclusión

Demonschool es una carta de amor a los RPGs extraños de los 90. Es perfecto para quienes aman la estrategia táctica, pero están cansados de los sistemas lentos tradicionales. Su combate es fresco y dinámico, y su estética es una delicia visual. Sin embargo, su narrativa y humor particular pueden no ser para todo el mundo.

Por otro lado, los amantes de juegos estratégicos como Into the Breach lo disfrutaran bastante y su estilo visual es suficiente para querer echar un vistazo a este mundo demoniaco, hay muchísimos personajes que reclutar, cada uno con diferentes habilidades, que mantienen el combate fresco y te tendrán volviendo a por más.

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